Siempre que se discute sobre la eutanasia, entran valores en juego bastante difíciles de clasificar, por la diversidad, y cantidad.
Ayer...una vecina le tiró a mi hermana, el siguiente comentario: "Uno no le desea la muerte a nadie, no?, pero la verdad, pobrecita tu mamá, tanto sufrimiento, sería mejor que Dios se la lleve".
A ver......empecemos por el principio. Dios sabrá por qué, esta vecina, le hizo este comentario a mi hermana.....y no a mí. Eso es parte de las cosas buenas de la vida, no poder acompañar a mi mamá en este momento, por haberle partido la cabeza a mi vecina...hubiese sido un gran problema.
Lo segundo....Es muy cierto que la calidad de vida de mi mamá, comparada con una persona que no está enferma, es notoriamente peor. También es cierto que a lo largo de estos años y de sus enfermedades y tantas internaciones, ha venido padeciendo mucho sufrimiento físico y de los otros.
Pero......les puedo asegurar, que la calidad de vida de mi mamá, es muchísimo mejor que la de la mayoría de la población mundial. Además, por lo mucho que la conozco, creo que ahora es mucho más feliz que antes. De hecho se lo pregunté varias veces.
¿Quién es uno para ponderar lo que el otro necesita o lo que al otro lo hace o no feliz? ¿Cuáles son los parámetros para establecer que una vida es una "buena vida" o no?.
Este verano, estábamos en el parque, al solcito, mi mamá, la empleada que la cuidaba, mi hermana, mi hijo, mi sobrina y yo....mi padre miraba tele adentro de la casa......les comento...mi mamá, está casi ciega, tiene casi paralizado todo el lado izquierdo, en ese momento estaba en silla de ruedas, y con pañales, porque no caminaba ni controlaba esfínteres......y cuando yo le pregunté cómo estaba, me respondió esto: "Mejor imposible, que más puedo pedir, acá estoy, con mis hijas, mis nietos jugando, Teteno en casa (mi padre), es una tarde hermosa, que más puedo pedir"(sic).
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