Algunas mamás, que tuvieron el privilegio de parir a sus hijos, cuentan, que luego del alumbramiento, sienten, a la vez de una enorme alegría por la nueva criaturita, un poco de tristeza porque extrañan la sensación del bebé "adentro de ellas".
Yo supongo, que esa debe ser la primera sensación de ese tipo, pero no la última.
Cuando Germi dijo por primera vez Apumba, señalando a su pelota, cuando caminó por primera vez, cuando me trajo su inodoro musical, aceptando dejar sus pañales de lado, la primera vez que nadó solo...todas esas veces, a la satisfacción, se sumó una sensación rara de....puta...está creciendo.....como si ese nacimiento en realidad, no fuese sólo ese instante, como si todos los días, se produjese otra etapa del nacer. Como si ese cordón, efectivamente, se fuese cortando de a poco, con los años.
Volví a tener esa sensación cuando el año pasado me pidió permiso par air a cenar solo con sus amigos, y también cuando fue a su primer matiné.
Hoy, al subir al auto, y correrle el asiento para que pasa a la parte de atrás, uan vez más protestó por ese acto mío. Acto que reconozco, más que automático!. Pero, hoy, algo pasó. algo diferente. Me dijo: "Mamá, dejame sentarme adelante, ya soy grande para ir en el asiento de atrás". Y lo dejé.
Y manejé los 24 kms. que tenía que manejar....a 20!!.....sin darme cuenta, se ve que me daba cosita ir rápido estando "el nene adelante"
En fin...........parece que hoy, el cordón se cortó un chiquitín más!!
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